Cinco claves para la pelea de Canelo Alvarez y Gennady Golovkin

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El ex campeón del mundo considera que Floyd ya no se veía como el de otras épocas cuando enfrentó a McGregor. (0:41)

Saúl "Canelo" Álvarez, es el nuevo desafiante a la supremacía de Gennady Golovkin en el peso mediano. Esta batalla tuvo muchas idas y venidas durante casi dos años, que hasta hicieron temer por su concreción. Sin embargo, de manera sorprendente ambos llegaron rápidamente a un acuerdo y lo anunciaron con bombos y platillos inmediatamente después de la victoria de Canelo sobre Julio Cesar Chávez Jr. el pasado seis de mayo.

Desde entonces las especulaciones se convirtieron en el pan nuestro de cada día en el mundo del boxeo. La batalla - que será comercializada por el sistema de Pague Por Ver- de antemano ya es un éxito y solo falta verlos en el cuadrilátero para que la fiesta soñada sea una realidad.

Para unos, GGG es favorito de manera abrumadora, para otros las cosas son a la inversa: creen y apuestan por Canelo. En las siguientes claves, les ofrecemos cinco rubros donde ambos se juegan la victoria y lo más importante, su prestigio boxístico.

PODER

En esta pelea el poder decide. Son dos rivales que basan sus victorias en ese factor y en esta oportunidad no habrá cambios. El que imponga el suyo ganará y en ese aspecto parece ser GGG el que domina cualquier previsión. Su poder de metralla esta fuera de toda duda, ha enfrentado a hombres más grandes o de similar capacidad y los ha destruido.

Canelo es diferente, su poder lo ha podido ejercer con hombres más pequeños como Amir Khan, o de inferior calidad como Liam Smith. Ante sus iguales ha fallado o no ha podido y contra los más grandes simplemente ha fracasado. Basta recordar la indefensa figura de Chávez Jr. al que no pudo ni siquiera lastimar, pese a que Chávez se arrastraba por el ring.

El poder destructivo en la pegada de GGG es un fenómeno digno de estudio. En el caso de Canelo, es un misterio que siembra más dudas que certezas.

DEFENSA

Ninguno de los dos es un virtuoso en este rubro, pero hay pistas para diferenciarlos. La defensa de Canelo es consistente cuando espera, pero defectuosa cuando sale de su zona de confort. Su asimilación parece que resuelve todo cuando le aciertan y su barbilla es sólida, aunque los rivales que debieron comprometerlo - muchas veces - se olvidaron de probarlo.

La defensa de GGG en general es pobre, algo natural en los noqueadores que amedrentan a sus rivales con su agresividad y capacidad de lastimar con sus golpes. No obstante, nadie duda de su asimilación y algo importante, ha mejorado su estrategia defensiva a partir de los planes alternativos que inventó su entrenador desde la pelea contra el canadiense David Lemieux. Ahora retrocede, ahora sabe dar el paso atrás, por momentos hasta cuerpea, entiende como quitarse golpes y por sobre todas las cosas, ha ganado paciencia, control de la ansiedad y eso le permite tener una mejor visión de la pelea desde el plano defensivo, lo cual minimiza los errores.

ESTRATEGIA

En este campo se juegan todos los boletos y el pasado reciente es un buen punto de referencia para tratar de tener una lectura adecuada sobre esta pelea. GGG ha evolucionado, Canelo no sabemos. El mexicano no ha tenido la oposición apropiada para saber si efectivamente su supremacía en las recientes batallas fue evolución o el resultado natural de enfrentar a oponentes inferiores. ¿O acaso Amir Khan, Liam Smith y Julio Cesar Chávez, sus últimos rivales, no son un barómetro confiable como para evaluarlo en esa materia?

En la teoría, se supone que Canelo esperará, retrocederá y contratacará. Asimismo esperan que GGG coloqué toda la presión desde el vamos, cortando el cuadrilátero y sembrando golpes de poder con las dos manos buscando terminar temprano. Sin embargo, GGG nos demostró ante David Lemieux y Daniel Jacobs que de él es posible esperar cambios radicales, como - por momentos - evitar la ansiedad y mudar el dibujo de la pelea: esperar, retroceder, jalar al adversario y aniquilarlo o boxearlo desde más de un perfil. Si eso ocurriera, Canelo perderá referencias o romperá su sistema defensivo cuando se vea obligado a asumir el protagonismo ofensivo.

Por esas posibles variantes, o algunas ahora impensadas, es posible que esta pelea nos sorprenda en el aspecto estratégico, algo siempre posible cuando se enfrentan dos hombres que se respetan por su capacidad ofensiva.

ESQUINAS

Eddy Reynoso parece apostar una vez más a la fuerza de su pupilo para decidir el pleito. Más masa muscular, y más peso a la hora del combate. Seguramente, espera que eso sirva para amortiguar los golpes de GGG y le otorgue al tapatío la diferencia en la pelea a partir de su poder físico. A Canelo siempre la ventaja se la ha dado su poder de asimilación, capacidad de respuesta explosiva y las diferencias de peso a su favor. Seguramente ese será el plan A de su esquina, o sea, parece que no habrá nada imprevisible.

Del otro lado, Abel Sánchez es un verdadero zorro, con malicia latina y un perfecto conocimiento sobre las virtudes y los defectos, tanto de su pupilo como de su rival. En la pelea Canelo será el lado A, pero en el plano ofensivo el kazajo será el verdadero lado A y del cual se espera más de un plan de batalla decidido por Sánchez. ¿Esperar primero o asfixiar primero? Por ese parámetro pasan lo esperado o inesperado de la esquina del campeón y es en el primer tramo de pelea donde Abel Sanchez, será, de los dos entrenadores, el que lleve la batuta de lo que veremos en el cuadrilátero.

INTANGIBLES

En ese rubro habitan los verdaderos códigos de la pelea. ¿Qué GGG veremos? ¿Al cazador implacable que absorbe golpes sin pestañear y luego acorta distancias con una facilidad pasmosa para destruir a sus rivales con golpes contundentes de ambas manos? ¿O por el contrario, el kazajo perderá la memoria boxística como le ocurrió a Austin Trout, Alfredo Angulo, James Kirkland o Julio Cesar Chávez frente al mismo rival? El tapatío parece tener un poder oculto que suele influenciar a determinados rivales para verse muy diferentes a sus peleas anteriores. ¿Ocurrirá el mismo fenómeno amnésico con GGG? No lo sabemos, es un intangible.

A la actitud del kazajo, se suma otra incógnita: los términos del acuerdo para que esta pelea fuera posible. Este combate viene de un verdadero culebrón boxístico, asociado a ese pelotón de rivales que en el pasado reciente simplemente huyeron, pagaron para no pelear o renunciaron a sus cinturones para evitar enfrentar al kazajo, como es el caso del propio Canelo.

La última batalla de Saúl Álvarez ante Julio Cesar Chávez Jr., no solo resultó un verdadero fiasco por parte de este último, los tonos grises del acuerdo para ese combate donde Canelo fue el lado A, transmiten esa sensación que alienta las suspicacias. Especialmente, por el pesaje privado previo al pesaje oficial que transformó a este último en una burla universal o la cinematográfica presentación del anuncio oficial de la pelea entre Canelo vs. GGG al minuto después de consagrada la victoria sobre Chávez Jr. Para esto último no vimos fundamento que sustentara lo inusual y para lo primero, declararon que existió una cláusula secreta.

¿Existirán también cláusulas secretas en el acuerdo de este combate? No lo sabemos, pero es necesario recordar al respecto ese viejo adagio popular, "quien la hace una vez, perfectamente la puede hacer dos veces".

Pero hay otros intangibles. En esta batalla, en lo previo, es imposible definir qué tipo de experiencia será la que pueda hacer diferencias. Canelo lo supera a GGG en la estadística profesional, no obstante el kazajo tiene una vida larga en su pasado como amateur con 350 combates, 345 victorias y solo 5 derrotas, frente a las menos de 50 de Canelo. Los entendidos se dividen al citar la experiencia como factor, pero en realidad, es difícil evaluarla. El agresivo Golovkin trae poco condimento natural del campo amateur y la larga carrera profesional de Canelo, lo exime de ser juzgado por esa carencia en el plano aficionado.

Asimismo, no hay dudas de que el actual estado físico de Canelo es parte de esos intangibles. Ha ganado músculos y fortaleza lo que en teoría mejora su potencial, junto al seguro exceso de tonelaje con el cual subirá al cuadrilátero. No obstante, es necesario recordar que Canelo es un púgil de velocidad discutible, abiertamente torpe si le obligan a realizar desplazamientos frontales y de articulaciones rígidas. Bajo esa realidad, la duda es si esos cambios, en realidad, no le quitarán reflejos, velocidad de reacción, harán más lentos todos sus movimientos y hasta podrían comprometer su cardio al avanzar la pelea. Es una incógnita intangible que solo revelará la marcha del combate.