Las razones por las cuales los Steelers y Le'Veon Bell deben llegar a un acuerdo

Le'Veon Bell quiere ser el running back mejor pagado en la NFL. Eso lo ha hecho bastante claro. Probablemente se lo merece y hay grandes probabilidades de que así sea.

Pero si los Pittsburgh Steelers quieren vencer la fecha límite del 15 de julio para lograr acuerdos a largo plazo con jugadores franquicia e impedir que Bell juegue el año con un contrato de un año y $12.2 millones en el 2017, van a tener que encontrar unos términos que satisfagan a ambas partes. Eso quizás no sea fácil, para hay razones para pensar que pueden llegar a ese punto.

El panorama para los running backs.

Como mencionamos, el número franquicia de Bell es de $12.12 millones, lo que lo convierte, por mucho, el running back mejor pagado en la liga. El segundo salario más alto para un running en el 2017 es el de $6.425 de LeSean McCoy. El salario anual promedio para un running back con un contrato multianual es el de $8.05 millones de McCoy. El sentir en la industria es que los contratos que firmaron Doug Martin ($7.25 al año) y Chris Ivory ($6.4 millones por año) en el 2016 son demasiado grandes.

El lado alto del mercado de los runnings backs no está inclinado a aumentar, y el número de Bell está muy por encima del resto del mercado en esta posición. Esta es la razón por la cual múltiples fuentes en la liga dicen que el agente de Bell estaría sobreproduciendo si consigue cualquier cifra por encima de los $10 millones al año en un contrato multianual.

Si los Steelers quisieron ponerle la etiqueta de franquicia nuevamente a Bell el año que viene, tendrían que pagarle el 120 por ciento de su salario de esta temporada, que se traduce a $14.544 millones. Tan buen jugador como lo es Bell, no hay precedente para irse por encima del valor del mercado por un 80% para un nuevo contrato. Es poco probable que los Steelers usen la etiqueta con Bell por un segundo año consecutivo, y estaría en su mejor interés -- y en el de la liga -- de bajar el salario y el golpe al tope salarial de Bell a un nivel más cerca a McCoy.

"Aún si consigue $10 millones al año, eso es 25% más de lo que cualquier otro runjning back se está ganando en estos momentos", dino un ejecutivo. "Uno tendría que decir que ese es el tipo de contrato que mueve el mercado".

Las reglas de los jugadores de franquicia dice que Bell y los Steelers tienen hasta el 15 de julio para negociar un contrato a largo plazo, y de no hacerlo tendrá que jugar con la etiqueta de franquicio y no están permitidos a volver a discutir un contrato a largo plazo hasta después que conlcuya la temporada de los Steelers.

El por qué debe estar motivado ahora

Contrario al quarterback de los Washington Redskins, Kirk Cousins, Bell no tiene seguridad de que el dinero a nivel franquicia estará ahí cuando entre al mercado de agentes libres en el 2018. Cousins está ganando $24 millones este año y Washington tendría que pagarle $35 millones para volverle a poner la etiqueta en el 2018 (o $28.8 millones si la etiqueta es de transición) porque sería su tercer año con la etiqueta. Eso significa que Counsins está probablemente diciendo a Washington que cualquier contrato tendría que ofrecerle más de $59 millones en garantías. Siendo un quarterback en un liga que carece quarterbacks, Cousins sabe que encontrará ese dinero en el mercado abierto si llega al mismo saludable en marzo.

Pero Bell es un running back en una liga que no valoriza esa posición y seguramente no podrá contar con que habrá un salario de $14.544 millones esperándolo en el mercado en marzo. En ese punto, aunque se la estrella de un mercado de agentes libres que incluirá a jugadores como Devonta Freeman, Jeremy Hill, Eddie Lacy, Isaiah Crowell y Carlos Hyde, no es probable que encontrará a un equipo dispuesto a pagarle $6.5 millones más de lo que se gana McCoy.

Además, tan brillante como jugador que es Bell, los Steelers tienen una posición de poder en negociaciones en cuanto a su disponibilidad. Bell fue suspendido por los primeros dos partidos de 2015 y los primeros tres partidos de 2016 por violar la política de la liga sobre sustancias, y se ha perdido otros 12 partidos de temporada regular por lesiones en su carrera de cuatro años. Los Steelers han visto lo que pued ehacer -- 1,361 yardas por tierra, 83 atrapadas para 854 yardas y 11 touchdowns en total en su única temporada completa en el 2014. Pero a la misma vez, no han podido contar con él en el terreno todo el tiempo.

Cuando llegue el momento de hablar sobre su salario, cuánto debe ser garantizado y por cuánto tiempo, estos son buenos puntos que hacen daño a la posición de Bell.

Bell podría imitar a Darrelle Revis y buscar contratos de año a año, pero el riesto de lesión en su posición y la manera en la cual el mercado trata a los running backs podría convertirlo en una estrategia riesgosa. Una lesión o una suspensión más y podería todo tipo de posición de negociación.

El por qué los Steelers deben estar motivados ahora

Mientras el punto sobre una lesión puede cierto, el hecho es que el salario de Bell para el 2017 está fuera de control. Y permitirle jugar la temporada por un año y $12.12 millones pone en riesgo el subir sus expectativas demasiado y ponerlos en una posición de no poder hacer una oferta antes de que entre al mercado en la próxima primavera.

Los Steelers no tienen a un reemplazo obvio para todo lo que ofrece Bell. Su profundidad entre los running backs incluye a Knile Davis, Fitzgerald Toussaint y el novato de tercera ronda James Conner, quien algún día será un titular, pero aún en ese coaso ni siquiera llega cerca a la versatilidad que Bell trae a la mesa. Bell no solamente lideró a los Steelers en acarreos, fue el segundo mejor receptor, por 27, y segundo a yardas por aire.

Así que el riesgo para los Steelers es quedarse sin el jugador. Ya se perdió el minicampamento mandatorio, aunque los Steelers no pueden multarlo porque aún no ha firmado su oferta de etiqueta de franquicia, por lo que oficialmente no está en el roster. Si no lo firman antes del 15 de julio, existe la posibilidad de que no vaya al campamento de entrenamiento o se pierda los primeros juegos de la temporada regular (algo poco probable dado el salario de $713,000 semanales).

Los Steelers están operando al final de la carrera de su quarterback de franquicia. Ben Roethlisberger ya tiene 35 años y públicamente contempló el retiro en esta temporada muerta. Equipos en esta posición sienten una urgencia por ganar pronto, antes de tener que reemplazar al quarterback y Bell el tipo de jugador que cambia partidos que puede ayudar a los Steelers a considerarse como contendores reales con Roethlisberger aún en la alineación.

Qué será lo que probablemente ocurrirá

Hay incentivos para ambos lados para llegar a un acuerdo antes del 15 de julio. Los Steelers podrían razonablemente ofrecer a Bell un contrato de cuatro años entre $40 y $45 millones con unos $20 millones bajo garantía. Eso pondría el promedio anual sobre los $10 millones y le permitiría a los Steelers distribuir el bono por fimar en cuatro años para ahorrar espacio bajo el tope salarial.

Bell y su agente podrían aguantar por principio, decir que ya tienen $12.12 millones en mano y no firmarán por un contrato cuyo promedio sea por un centavo menos. Pero esa es una posición riesgosa para un jugador que ha enfrentado problemas para mantenerse en el terreno de juego.