Tras tres años como su quarterback titular, los Buccaneers aún intentan descifrar a Jameis Winston

TAMPA, Fla. -- Tras tres años como titular en la NFL, el quarterback de los Tampa Bay Buccaneers, Jameis Winston, sigue siendo difícil de descifrar. Ha producido momentos de grandeza, pero a la vez ha perdido el balón, encontrando hombres abiertos mucho después que las jugadas se rompen, pero a la vez perdiendo el balón en vez de entregar una captura.

¿Qué significa todo eso en el desarrollo del quarterback franquicia de 24 años de los Bucs?

"Necesita dejar de forzar las cosas"

Winston quebró la marca de Dan Marino para más pases lanzados para touchdowns para un jugador antes de cumplir sus 24 años con 69no pase para touchdown la pasada temporada. Pero ha lanzado en segundo mayor total de intercepciones (44) desde el 2015, cuando entró a la liga, y perdido el balón en 59 ocasiones en 45 partidos. Sus 15 balones sueltos también son la mayor cantidad para cualquier jugador en ese espacio de tiempo. Aunque sus balones perdidos bajaron de 24 en el 2016 a 18 en el 2017, la relación de esas pérdidas a jugadas en efecto ascendió de 2.28 por ciento a 2.38 por ciento.

"Los balones perdidos son la principal causa de las derrotas, así que yo estoy muy preocupado", dijo el entrenador en jefe Dirk Koetter, quien ha estado con Winston en las tres temporadas, las últimas dos como entrenador en jefe. "Jameis reconoce eso. Lo sabo. Jameis se va en racha con sus balones perdidos. Puede pasar tres, cuatro juegos sin perder uno, y después tenemos un juego [contra los New Orleans Saints en que pierde el balón tres veces".

Un asistente defensivo de la NFC cuyo equipo se enfrentó a Winston esta temporada hizo eco a esas expresiones. El informe de escuchas sobre Winston dice que es "inconsistente" cuando se trata de "tomar decisiones y su postura sobre el terreno".

Los balones perdidos también fueron un problema para Winston -- la primera selección del draft de 2015 -- cuando jugó colegial en Florida State, en donde lanzó 28 intercepciones y perdió dos balones sueltos en 27 partidos. Pero la diferencia era que los Seminoles tenían un margen de anotación de +24 y margen de relación de balones recuperados de -11. La historia es distinta en la NFL.

"Es raro uno poder sobreponerse de una relación negativa de balones perdidos". dijo Koetter. "Es definitivamente algo que tenemos que corregir, y es una de esas cosas que nos ayudará a no tener marca de 3-7 en partidos decididos por una posesión porque es difícil recuperarse cuando uno no gana la batalla de los balones perdidos".

El margen de puntos de los Bucs desde que Winston entró a la liga es de -137 con un margen de balones perdidos de -4. Aún un balón suelto puede perder partidos, como fue el caso de la Semana 13 cuando el ala defensiva de los Green Bay Packers, Dean Lowry, devolvió un balón suelto de Winston unas 62 yardas para anotar un touchdown.

"El me gusta y me gustan sus destrezas. Yo solo pienso que él necesita calmarse y dejar de forzar cosas y tratar de hacer demasiado", dijo un escucha cuyo equipo se enfrentó a los Bucs en el 2017. "Sé que es parte de su naturaleza competitiva, pero necesitar dejar de forzar tiros y hacer tiros malos ... él le presenta a la defensiva con múltiples oportunidades para crear balones perdidos".

Lesión de hombro tuvo un rol en sus problemas del 2017

Algunos de los errores de Winston pueden ser atribuídos a la lesión del hombro que le afectó la mayor parte de la temporada y lo obligó a perderse tres partidos. Tuvo problemas particulares con lanzamientos profundos, completando apenas 16 de 53 tiros (30.2 por ciento) en pases de 20 yardas por aire o mas, lo que lo puso 23ro en la NFL.

"Es definitivamente algo que puede afectar tu velocidad, tu puntería, mecánica, tu habilidad de mover la bola en el terreno", dijo el quarterback de los Saints, Drew BreesDrew Brees. "No conozco exactamente la lesión de Jameis esta temporada, pero si sé que he pasado por esa experiencia con cosas distintas. Todo depende de la lesión, pero seguramente esas cosas se ven afectadas".

Falta de puntería a lo profundo puede hacer daño a un ofensiva predicada en hacer jugadas explosivas en la secundaria, particularmente con un roster que no tiene verdaderos receptores de posesión. También anuló cualquier tipo de ventaja competitiva que los Bucs tenían tras firmar al veloz DeSean Jackson a un contrato de $35 millones en la temporada muerta. Jackson, quien estaba consiguiendo separación, pero no atrapando pases, tuvo apenas 668 yardas, su peor cantidad en una temporada en la cual jugó al menos 11 partidos.

Y entonces están los informes sobre una riña entre Winston y Koetter, resultado de que Winston no pensaba que su entrenador lo estaba protegiendo durante la lesión y su frustración por la falta de creatividad de Koetter al cantar las jugadas. Públicamente, Winston negó la existencia de malestar y Koetter catalogó su relación como una "extremadamente consistente". Fuentes cercanas a la situación sugieren que ambos tienen que mejorar su comunicación.

La temporada de 2017 marcó la primera vez que Winston se pierde un partido, en cualquier nivel, debido a una lesión. Fuentes dicen que se lesionó el hombro en la derrota de la Semana 3 ante los Minnesota Vikings, pero no estuvo en la lista de lesionados hasta la Semana 7. Fue una nueva experiencia para él, pero Winston necesitaba comunicar al personal de entrenadores sobre lo que estaba sintiendo. Si no se sentía que sus lanzamientos profundos no estaban funcionando, necesitaba comunicarlo. Como un quarterback de tercer año, tenía más influencia en el plan de juego. Aún siendo joven, los jugadores altamente competitivos usualmente no abogan por ellos mismos, y le toca al personal de entrenadores reconocer cuando sus jugadores están limitados por lesiones.

Koetter lo hizo un favor a Winston al ponerlo a intentar 82 pases -- la segunda mayor cantidad en la liga -- en las dos semanas después del golpe que recibió de Chandler Jones en la derrota en la Semana 6 contra los Arizona Cardinals que agravaron sus problemas con el hombro. Y 22 de esos intentos fueron de más de 15 yardas por aire. Muchos partidos son ganados lanzando por debajo de la cobertura y moviendo el balon por incrementos. Si Winston ha de mejorar, el y Koetter tienen que desarrollar un mejor diálogo.

Lo bueno y lo malo de ser un jugador apasionado

Winston es un jugador apasionado y un líder, algo que los Bucs no tenían con quarterbacks jóvenes en el pasado como Josh Freeman y Mike Glennon. Quizás tenga tácticas poco convencionales de motivación, como su discurso de "comerse las Ws", pero sus compañeros de equipo aprecian su pasión y la utilizan como su inspiración. El profundo defensivo suplente Keith Tandy comparó a Winston con un tío diciendo que "cuando te mira a los ojos, uno lo siente en el alma y uno quiere salir y hacer una jugada para él".

Aún el entrenador de los Saints, Sean Payton, puede ver eso desde afuera.

"Pienso que hay una tremenda cantidad de confianza entre sus compañeros de equipo", dijo Payton. "Uno puede ver eso en los videos, uno puede ver eso cuando lo mira por televisión. Uno puede ver su liderato en la línea de golpe, en las reuniones, y pienso que logar que sus compañeros sientan que en cualquier momento pueden hacer una jugada".

Pero la pasión de Winston también puede ser destructiva.

Fue multado por $12,154 en la Semana 9 por un incidente con el esquinero de los Saints, Marshon Lattimore que también resultó en una suspensión para el ala abierta Mike EvansMike Evans. En los minutos finales de la derrota de la Semana 16 ante los Carolina Panthers, Winston estaba tan molesto sobre un balón perdido, que intentó correr hacia uno de los árbitros, tumbando al director de operaciones de los Bucs, Shelton Quarles, quien estaba tratando de aguantarlo. Y también está el incidente del 2016 con Justin Durant, de los Dallas Cowboys.

"Hemos tenido conversaciones en él [sobre el tema], pero voy a mantener los detalles en casa", dijo el gerente general Jason Licht a ESPN. "Pero es el gran competidor. El quiere ganar tanto como cualquiera. El ha admitido lo que ha hecho y lo que tiene que hacer mirando al futuro. Lo entiende. Es un profesional. Nosotros vamos hacia adelante".

Winston ha demostrado que no teme apuntar dedos a sus compañeros como lo hizo con el tackle defensivo Chris Baker con múltimples compañeros que no apreciaron como Baker estaba sonriente luego que su penalty le costara una victoria sobre los Panthers el 24 de diciembre. La muestra de Winston al final del partido probablemente contribuyó a la gritería que se formó en el vestuario entre Baker, Winston y otros compañeros de equipo.

A sus 24 años entrando a su cuarta temporada y pronto convertirse en padre, Winston necesita aprender a amortiguar esas situaciones, no escalarlas, o terminará con más castigos, multas y quizás hasta una suspensión. Esa es un área en el cual el suplente veterano Ryan Fitzpatrick puede ayudar, si es que regresa. Winston ha dado loas a Fitzpatrick por su calma y consistencia.

Parte de ser un líder y la cara de una franquicia también significa tomar buenas decisiones fuera del terreno de juego. Han habido muchas interrogantes sobre Winston desde que fue acusador por un ataque sexual y fue citado por hurto mientras estuvo en Florida State. Pero una vez llegó a Tampa, no hubo problemas hasta noviembre de 2017 cuando una chofer de Uber públicamente acusó a Winston de agarrarla indebidamente.

Winston, quien estaba con su ex compañero de universidad Ronald Darby -- quien también estaba con el en la noche del alegado ataque sexual en Florida State -- y otro pasajero esa noche en Arizona, dijo que cree que la chofer está equivocada. No se han radicado cargos del incidente que ocurrió en el 2016, pero la NFL está investigando. La disponibilidad de Winston podría verse afectada por el resultado.

"No hay nada que podemos hacer sobre la investigación", dijo Licht. "La liga va a hacer su diligencia en investigar y nosotro lidiaremos con la tomen como decisión. Pero estaremos preparados. Eso lo prometo, estaremos preparados no importa cuál sea la decisión".

"Tenemos a nuestro tipo"

Una vez saludable, Winston produjo uno de los mejores partidos de su carrera el 18 de diciembre contra los Atlanta Falcons, lanzando para tres touchdowns sin intercepciones, completando el 77.1 por ciento de sus pases y registrando un rating de pasador de 130.5. Aún más impresionante era que Jackson, el ala cerrada O.J. Howard y el guardia derecho J.R. Sweezy todos salieron del partido con lesiones. Fue la primera vez en la carrera de Winston en la NFL en la cual en realidad cargó el equipo en sus hombros.

Eso fue parte de un final fuerte de la temporada de 2017 una vez Winston regresó el 3 de diciembre de su lesión del hombro. De la Semana 13 a la Semana 17, Winston lideró la NFL con 1,5884 yardas, empató tercero en touchdowns y terminó 11ero en rating total de pasador de 57.2 tras haber estado 25to entre las semanas 1 a la 12.

Eso es un punto de donde construir rumbo al 2018.

Si Winston se puede mantener saludable, puede recuperarse de último lugar con un itinerario que incluye a los Cincinnati Bengals, Cleveland Browns, New York Giants y Washington Redskins. Pero tanto él como los Bucs tienen una agenda cargada jugando en la NFC Sur con tres equipos que llegaron a los playoffs en el 2017.

"Tenemos a nuestro tipo", dijo Licht. "Tiene la mentalidad y la combinación de rudeza, inteligencia y ética de trabajo ... todas esas cosas nunca dejan de impresionarme, para serte bien honesto".