Kisner y Matsuyama lideran el PGA Championship

Kisner anotó otra magnífica vuelta avisó que está diciendo la verdad Getty Images

Japón festeja y sueña. Hideki Matsuyama, ganador en el WGC Bridgestone hace una semana, hizo 64 golpes (-7), la mejor vuelta del día, y con -8 iguala, con el estadounidense Kevin Kisner, la punta en el PGA Championship, que se disputa en Quail Hollow, Carolina del Norte.

La ronda de Matsuyama no tuvo errores y, tal como lo hizo hace siete días en su reciente triunfo, fue una clase magistral de golf y una lluvia de birdies. Si ganara, Matsuyama sería el primer japonés en obtener un Major, y desataría la locura de los fanáticos en ese país, donde el golf es casi una religión.

No menos destacable fue la actuación de Kisner. El estadounidense anotó otra magnífica vuelta de -4 y avisó, a los que no le creían, que está diciendo la verdad y que su primera vuelta fue todo menos casualidad.

De las alegrías a las decepciones. Todo parece indicar que el cuarto Major de año no será para Jordan Spieth, y que el libro de los récords no deberá corregirse durante este año. El joven tejano hizo +2, y sus chances de ser el golfista más joven de la historia en obtener los cuatros Majors, y destronar a Tiger Woods, se han diluido mucho. Spieth, Campeón Golfista del Año 2017 en el British Open, no pudo desplegar su talento en los duros greens del trazado de Quail Hollow.

El otro sinsabor importante vino de la mano de Rory McIlroy. El norirlandés cerró su recorrido del viernes con un registro de +1, y suma en total 2 sobre el par de la cancha. McIlroy, que era el favorito antes del comienzo, no consiguió sacar ventaja de su experiencia en este difícil campo, en donde ya ganó dos veces. La decepción llega también porque el público esperaba un duelo Spieth vs. McIlroy que ya no tendrá lugar.

La estrella que sí brilló fue la del australiano Jason Day. Con una temporada cargada de altibajos, producto de problemas de salud propios, y también de su madre, Day parece haber encontrado, al menos en esta semana, la fórmula que lo llevó a estar en los primeros lugares en la temporada pasada: sólidos y potentes drives, y un certero putter. Su ronda de viernes terminó con un total de 66 golpes (-5) y, con -6 en el torneo, está a escasos dos golpes de los punteros.

Los destellos también llegaron para el sudafricano Louis Oosthuizen y para el estadounidense Justin Thomas. El primero de ellos, Oosthuizen, ganador del British Open en 2010, y un gran contendiente en los Majors, había hecho -1 en la primera vuelta, y el viernes concluyó con 67 golpes, totalizando -5. Gran vuelta. Thomas, que no consigue tener consistencia en las grandes citas, empezó mal este torneo con una primera ronda de +2. Pero en la segunda prendió las luces, y con un 66 quedó cerca de la disputa, y puede ser un factor.

En la definición no habrá latinoamericanos. Como era de prever tras sus abultados scores de la primera ronda, ninguno de los tres que iniciaron el torneo pasó el corte: el argentino Emiliano Grillo, el venezolano Jhonattan Vegas y el paraguayo Fabrizio Zanotti se despidieron el viernes del PGA Championship.

El clima es una amenaza para el fin de semana. Es probable que la cancha se ponga cada vez más accesible y hay demasiados buenos jugadores rondando la punta y con hambre de grandes victorias. Los Majors siempre ofrecen un gran espectáculo y el drama, a medida que el final se acerca, está siempre latente.

La cancha de Quail Hollow, Carolina del Norte, es el escenario del último Major del año 2017. Grandes nombres en el tablero. Mucha expectativa y mucho nervio. La tormenta puede ser perfecta.